Tu vida diaria también puede ser un lugar de misión. En casa, en el trabajo o en una conversación digital hay personas que necesitan una presencia capaz de escuchar, servir y compartir esperanza.
UNA MISIÓN QUE NACE DE LA FE
Catholic Link, al presentar el proyecto KISI, recuerda que la misión forma parte de la vida del bautizado. El anuncio del Evangelio puede encontrar caminos creativos y comunitarios; no está reservado a quienes tienen un micrófono o viajan a otro país.
Ser misionero incluye hablar de Jesús y dar testimonio de Él con la propia vida. La coherencia importa: lo que compartimos pierde credibilidad si humillamos a quienes piensan diferente o tratamos con indiferencia a quienes tenemos cerca.
ESCUCHAR ANTES DE RESPONDER
Imaginá que alguien te cuenta que dejó de acercarse a la Iglesia. Podés empezar preguntando cómo fue su experiencia, sin preparar una defensa mientras habla. Una escucha respetuosa abre espacio a una conversación honesta. Después, si hay disposición, compartí lo que tu encuentro con Cristo ha significado para vos.
La misión respeta la libertad. Una invitación puede ser ofrecida con alegría y también recibida con un no.
PARA LLEVARLO A LA VIDA
Pensá en una persona a la que podrías acompañar esta semana. Elegí un gesto concreto: visitarla, ofrecer ayuda o invitarla a una actividad de tu comunidad. Rezá por ella sin convertirla en un proyecto que debés resolver.
PREGUNTA PARA EL CAMINO
¿Mi manera de comunicar la fe facilita el encuentro o hace que otros se sientan examinados?
ORACIÓN
Espíritu Santo, despertá en mí un corazón disponible. Enseñame a anunciar a Jesús con claridad, respeto y amor. Amén.
FUENTES Y CRÉDITOS
Redacción original para Emaús.cr, inspirada en el artículo sobre KISI de Gary Siuffi e Isabela Cañas, publicado por Catholic Link el 18 de septiembre de 2024.
Fuente: https://catholic-link.com/kisi-kids/
Referencia bíblica para profundizar: Mateo 28, 19-20.
Los ejemplos y la oración son elaboración editorial propia.
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