Misterios Gozosos
Lunes y sábado
- La Encarnación del Hijo de Dios
- La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel
- El Nacimiento del Hijo de Dios
- La Presentación del Niño Jesús en el templo
- El Niño Jesús perdido y hallado en el templo
Volver al inicioPrepará tu corazón, tomá tu rosario y dejá que cada misterio sea una oportunidad para acercarte más a Jesús.
Comenzar la oración Llegaste hasta aquí con tu rosario en las manos. Ahora, regalale unos minutos a nuestra Madre.
Prepará tu corazón, tomá tu rosario y dejá que cada misterio sea una oportunidad para acercarte más a Jesús.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Dios mío, ven en mi auxilio.
Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Lunes y sábado
Martes y viernes
Miércoles y domingo
Jueves
En el nombre del Padre...
Dios mío, ven en mi auxilio. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre...
Ver misterios de acuerdo al día

Reza un Padre Nuestro y 10 Ave María luego de mencionar el Misterio

Al finalizar cada misterio reza un Gloria al Padre... y tus jaculatorias favoritas (¡San Pío, ruega por nosotros!)
Al finalizar todos los misterios reza esto por las intenciones del Santo Padre, por las vocaciones y por las familias.
Después sigue esta oración y luego las letanías.
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Cristo, óyenos. Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos. Dios, Padre celestial, Ten piedad de nosotros. Dios, Hijo, Redentor del mundo, Ten piedad de nosotros. Dios, Espíritu Santo, Ten piedad de nosotros. Santísima Trinidad, un solo Dios, Ten piedad de nosotros.
Santa María ruega por nosotros. (esto se repite luego de cada letanía)
Santa Madre de Dios Santa Virgen de las vírgenes Madre de Cristo Madre de la Iglesia Madre de la divina gracia Madre purísima Madre castísima Madre virginal Madre sin corrupción Madre inmaculada Madre amable Madre admirable Madre del buen consejo Madre del Creador
Madre del Salvador Virgen María Virgen prudentísima Virgen venerable Virgen laudable Virgen poderosa Virgen clemente Virgen fiel Espejo de justicia Trono de la sabiduría Causa de nuestra alegría Vaso espiritual Vaso digno de honor Vaso insigne de devoción Rosa mística Torre de David Torre de marfil Casa de oro Arca de la alianza Puerta del cielo Estrella de la mañana Advocaciones Salud de los enfermos Refugio de los pecadores Consuelo de los migrantes Consoladora de los afligidos Auxilio de los cristianos Reina Reina de los Ángeles Reina de los Patriarcas Reina de los Profetas Reina de los Apóstoles Reina de los Mártires Reina de los Confesores Reina de las Vírgenes Reina de todos los Santos Reina concebida sin pecado original Reina asunta al cielo Reina del Santísimo Rosario Reina de la familia Reina de la paz
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia de nosotros. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro, gozar de continua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, vernos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutar de las alegrías eternas. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
Dulce Madre, no te alejes, tu vista de mí no apartes. Ven conmigo a todas partes y nunca solo me dejes. Y ya que me proteges tanto como verdadera Madre, haz que me bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.